El granizo destroza invernaderos en Níjar.

El cambio climático esta en boca de todos, rara es la persona que no lo ha oído y no tiene opinión. Los que vivimos en las orillas del Mediterraneo vemos como en los últimos años el clima no es el mismo, las cuatro estaciones parecen haberse reducido a verano e invierno y cuando llueve lo hace de forma torrencial y en épocas distintas, ahora tenemos muchos días de sol y calor seguidos de varios días de lluvia intensa, vientos y otros fenómenos atmosféricos.

El granizo no es nuevo en Almería

Casi todos los años se produce una tormenta de granizo en Almería, los cultivos se ven afectados pero son los cultivos protegidos los que más lo parecen sufrir. Hace años fue en El Ejido, y ahora le ha tocado el turno a la comarca de Níjar, la virulencia de este fenómeno climatológico es grande, las estructuras invernadas se desploman con la acumulación en muy poco tiempo de una gran cantidad de granizo que forma auténticas placas de hielo cuyo peso acaba por desmoronar el invernadero, doblando vigas y tubos de metal. El daño causado afecta no solo a la pérdida del cultivo existente sino a la estructura del invernadero haciendo imposible un nuevo cultivo hasta que no se reparen los daños causados.

No todo está asegurado

El problema que se plantea ahora es quien se hará cargo de los daños, el seguro del  agricultor si es que lo tiene contratado o la administración a traves de ayudas especiales que reconocen que el daño producido ha sido fruto de un hecho impredecible y ante el que no se podía estar preparado.

Si los agricultores tienen contratado un seguro de cosecha podrían recibir una idemnización en base al valor del cultivo perdido, pero no podrían hacer frente a la reconstrucción de sus estructuras. Si lo que tienen es una póliza frente a daños en la estructura entonces independientemente del cultivo estarían en disposición de reconstruir lo perdido y seguir con su actividad.

Lo que sucede es que no todos los agricultores tienen algún tipo de seguro, la excusa es que supone un gasto innecesario ya que es muy poco probable que se produzcan fenómenos como el indicado. Pensando además, que en el caso de que éstos ocurran debe ser la Administración la que repare su daño. Esta idea de que deben ser otros los que carguen con los daños choca con el hecho de su libertad empresarial, en cualquier otra actividad los destrozos en sus instalaciones o la pérdida de productos corre a cargo de la propia empresa que normalmente contratan distintos tipos de pólizas: de incendios, de inundación, de pérdidas en transporte,…. Deben recordar los agricultores que la administración les facilita la contratación de seguros en unas condiciones bastante favorables y que recurrir a ellos es sin duda necesario.

Los políticos siempre se aprovechan 

Frente a todo ésto los políticos actúan de diversa manera dependiendo de sus reponsabilidades. En el caso de estar en la oposición el mensaje que transmiten siempre es el mismo, corresponde al gobierno establecer las medidas que permitan a los afectados recuperarse,…

Si en ese momento forman parte del gobierno intentaran reducir el daño y habilitar las medidas de ayuda adecuadas para ello, pero ojo la actuación de la Administración en estos temas, como en otros, está condicionada a la normativa europea  que establece cuando y de que manera es posible habilitar ayudas. Y entro otras cosas la normativa europea se dirige más a fomentar la contratación de seguros que a permitir habilitar líneas de ayuda excepcionales.

Hay que asegurase

En fin, es una desgracia que los agricultores sufran las inclemencias del tiempo con resultados como el de Níjar, pero deben entender que son empresas privadas que tienen libertad para gestionarse y por tanto que deben tener una visión empresarial y protegerse de manera adecuada.

 

 

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