Pegasus, cachondeo nacional.

Mi padre conducía un camión Pegaso, y no se si se lo habrán pinchado, porque ahora  todos y todas son susceptibles de que el gran software de espionaje israelí infecte sus terminales y les robe datos. Primero a los nacionalistas catalanes, grandes defensores de la libertad especialmente si a ellos se refiere, y ahora también al mismísimo presidente del gobierno y a su ministra de defensa, que oportuno descubrimiento un año después de producirse el hecho, gracias a la gran eficiencia de nuestros servicios secretos especialmente los encargados de la ciberseguridad.

Yo también quiero que me espíe pegasus, al menos sería una muestra de que soy importante, aunque ya estoy espiado por Google, Meta y demás demonios de la red que siempre están dispuestos a almacenar información de mis gustos, de mis ideas o simplemente de mis conversaciones. Porque la red es sensacional y nunca olvida, podemos comprobarlo en todos los affaires que se producen, donde aparecen conversaciones de wasaps, de Facebook, de Instagram,… o simplemente grabaciones de nuestras conversaciones. Internet es algo muy serio que no solo ha derribado fronteras sino que pone en riesgo nuestras libertades y nuestra privacidad, amén de nuestros ahorros.

La más importante conclusión a la que llego es que los recursos del gobierno han de actualizarse, la seguridad en las comunicaciones y en los datos es esencial, por tanto hemos de contar con equipos que lo aseguren, el antiguo concepto de espía es algo obsoleto, ahora hablamos de ciberespia. Hay gobiernos que desde hace tiempo han hecho del ataque cibernético una forma de lucha, una manera de atacar al enemigo, de robarle datos e ideas, de influir a través de robots en las opiniones públicas,… y todo sin necesidad de enviar a nadie en persona, porque como actualmente se dice los que se dedican a estas tareas teletrabajan. De todos es conocido cómo los servicios secretos rusos a través de la red se han inmiscuido en la política americana o en la española con la causa catalana, y eso es lo poco que conocemos, porque supongo que no saldrán a la luz muchos ataques que nos dejarían como quien dice desnudos y en ridículo.

Porque volviendo al caso del espionaje con pegasus, ese es mi sentimiento actual, que el gobierno y nuestro país ha hecho el ridículo, al no tener ni las personas ni los medios necesarios para trabajar con seguridad. Está claro, al menos para mí, que la estructura de la administración no solo es obsoleta sino que además peca de ser tan rígida que es casi imposible adaptarla a los tiempos en los que vivimos. Porque, esto de pegasus se ha unido a la clara ineficacia e ineptitud que han mostrado la mayoría de las AAPP en estos años de pandemia.

Total que mejor tomarlo a cachondeo, porque debemos de dar gracias a que no somos tan importantes, sino que más bien somos mediocres y no pintamos demasiado en este mundo.

De mi blog Las opiniones de Manuel