El futuro de la PAC.


El futuro de la PAC sigue sin decidirse, las negociaciones entre las instituciones de la UE han finalizado esta semana sin acuerdo para lo que regirá la agricultura en el periodo 2023-2027, y aunque el sector puede estar tranquilo ya que aún quedan dos campañas con el anterior régimen, la falta de concreción de lo que deparará el futuro influye en las decisiones que agricultores y empresas han de tomar.
Todo parece ir en torno a lo verde que debe ser la agricultura, la introducción de los llamados eco-esquemas, unas ayudas complementarias con el fin de cumplir prácticas beneficiosas para el medioambiente. ¿Serán el 20% como proponen los ministros o el 30% como quiere la eurocámara?. Otra cuestión sobre la mesa es la “dimensión social” que lo que pretende es que las ayudas las reciban aquellos que respetan los derechos laborales de los trabajadores. También algo importante para España son los “pagos redistribuivos” mediante los que se pretende apoyar a las pequeñas y medianas explotaciones.
Lo que teme el sector es que lo que pretende Bruselas es una transición radical hacía un modelo más verde con requisitos que se ven imposibles.
A todo ello habrá que unir las conclusiones del Consejo Económico y Social Europeo que indica que la PAC es insuficiente si se quiere luchar contra la despoblación, lo que significaría incrementar la parte que supone el Desarrollo Rural.

Dinamizar la incorporación laboral de los jóvenes.

Me hago eco del artículo El problema no son las jubilaciones sino el trabajo de los jóvenes. Copiar a Italia. publicado en el blog Las opiniones de Manuel

El mercado laboral en España tiene a los jóvenes dejados de lado, las políticas de los distintos gobiernos dirigidas a fomentar el contrato de jóvenes son un fracaso detrás de otro, incluso los programas europeos como por ejemplo Instalación de Jóvenes Agricultores  no da el resultado esperado. Por contra, no paran de poner límites a la jubilación, de alargar la edad o de incrementar el periodo de cálculo de la pensión. Pero señores lo que importa es que la juventud logre trabajar, que cotice, pero no con precariedad sino en los puestos para los que están preparados, que mucho esfuerzo cuesta a las familias y al estado la formación, y formar para que emigren o para que trabajen en precario no es de recibo.

Si han de emigrar y los países de acogida se benefician de la formación que poseen que paguen una tasa o un impuesto por su formación, lo mismo que los clubs de futbol pagan por haber formado jugadores,… gratis total no se puede y si Europa nos fríe  con exigencias hagamos que lo que hacemos bien se nos compense.